Por una vez, seamos formales. Edmond era el típico fan que ansiaba emular a alguno de sus admiradores escritores pulp, entre ellos a H. P. Lovecraft. Por eso, su primer relato fue uno de terror. Consiguió entrar en Starling Stories, una de las revistas de aquella época, para la que creó al Capitán Futuro, gracias al cual se forjó una reputación. A todo esto, el Japón imperial bombardeó Pearl Harbour, en 1942, y cambió la vida de los estadounidenses para siempre, también la de nuestro escritor.
Mostrando entradas con la etiqueta Edmond Hamilton. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edmond Hamilton. Mostrar todas las entradas
domingo, 26 de septiembre de 2010
EDMOND HAMILTON - Los reyes de las estrellas (1947)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Reseñas más leídas
-
Clarke no es uno de mis escritores favoritos. Posiblemente su corrección científica sea encomiable, no lo dudo, pero sus dotes literarias...
-
Me ha costado mucho leer este libro. No ha sido porque fuera largo, que no lo es, ni porque carezca de interés o fuerza, que tampoco, ...
-
Creo que cualquiera que llegue a la madurez se puede sentir identificado con los primeros párrafos de este relato de Lovecraft. No tanto...
-
La noche de Halloween me hace gracia. Paso de los que dicen que es una americanada. Es divertido, y punto. Desempolvo mi careta de monstr...
-
FNAC no me cae simpático. Gigante, impersonal, frío y masificado, me hurta el placer de la ceremonia de comprar un libro. No es...
-
Era uno de esos pequeños libros de una colección tan memorable como efímera. Me refiero a Alianza Cien. La idea no era mala: pequeños lib...
-
Dos cosas interesantes se pueden hacer con este libro. Una de ellas es leerlo sin pensar que lo escribió Edgar Allan Poe, lo que l...
-
En una de mis investigaciones sobre las sociedades del siglo XIX encontré algunas con rituales y cosmogonías estrafalarias , y entr...
-
Al leer un relato de ciencia ficción que tiene más de cuarenta años, una de las primeras cosas que se piensan, o te dicen, es sí habrá en...
-
Cuando no se sabe qué leer, lo mejor es acudir a un clásico. Eso pensé, y eso hice. Sin embargo, Bóvedas de acero , del amigo Asimov, no...
