John Wyndham, El día de los trífidos, 2007 (1951).
Al leer la biografía de Wyndham, un británico que vivió la Segunda Guerra Mundial, no es posible evitar el
imaginarle en el desembarco de Normandía. Un escritor de CF en el Día D a la hora H, saltando del vehículo anfibio a la playa, chapoteando entre agua y sangre, sintiendo los estampidos de las bombas y de los cuerpos al caer, y empujado por el terror a correr, a correr un poco más. Una experiencia como esa tiene que cambiar la interpretación de la vida y del hombre, y en el caso de un creador literario, su modo de presentar la sociedad y al ser humano.
El día de los trífidos es indudablemente el resultado del Wyndham que sobrevivió en las playas francesas. La obra cuenta dos historias p
aralelas. Una es la de los trífidos, unas plantas
Al leer la biografía de Wyndham, un británico que vivió la Segunda Guerra Mundial, no es posible evitar el
imaginarle en el desembarco de Normandía. Un escritor de CF en el Día D a la hora H, saltando del vehículo anfibio a la playa, chapoteando entre agua y sangre, sintiendo los estampidos de las bombas y de los cuerpos al caer, y empujado por el terror a correr, a correr un poco más. Una experiencia como esa tiene que cambiar la interpretación de la vida y del hombre, y en el caso de un creador literario, su modo de presentar la sociedad y al ser humano.El día de los trífidos es indudablemente el resultado del Wyndham que sobrevivió en las playas francesas. La obra cuenta dos historias p
aralelas. Una es la de los trífidos, unas plantas