Max Brooks ha construido un
bestseller perfecto, que se lee con ganas. Porque no es un libro sobre muertos
caníbales y rabiosos, sino sobre la más íntima naturaleza del ser humano, sus
sentimientos y sus reacciones, pero también refleja a la sociedad actual, el orden internacional
y el papel de la política y la religión. El libro no retrata el fenómeno zombi,
sino que parece un testimonio real de cómo respondería la Humanidad a una
infección o amenaza sanitaria de este tipo.
La novela está dividida
implícitamente en tres partes. La primera es la aparición y primera reacción
ante la enfermedad. A esto le sigue la guerra contra los zombis, que dura tres
años. Y finaliza con la difícil limpieza del planeta.
El libro se plantea como la
recopilación de los testimonios de personas que han sufrido la llamada “Guerra
Mundial Z”. El supuesto autor se decide a publicarlo porque la comisión de las
Naciones Unidas rechaza el informe por ser “muy
