domingo, 6 de diciembre de 2009

Imperio Futura ha entrado en batalla. En la madrugada del 2009.11, 30 nos vimos cercados por un enemigo muy superior en número. Nuestra nave estelar descansaba en un valle, sin tocar suelo, a 0.5 de fuerza de gravedad inversa. Matojos y rocas poblaban aquel paisaje triste. Sólo el viento parecía tener interés en moverse por allí.

Uno de mis hombres dio la alerta: “¡Intrusos!”. La montaña se erizó de pastorcillos con cayados láser y ovejas mecánicas. Ordené levantar el escudo protector, pero nos lanzaron unas zambombas iónicas que destrozaron parte del fuselaje. No tuve más remedio que disparar una onda electromagnética concéntrica para impedir la invasión ovina de la nave. Intenté dejar tierra bajando la fuerza de gravedad de la nave a menos 2, pero el motor no respondía.

Al grito de “¡Nosotros vimos la estrella primero!”, los pastorcillos cargaron las panderetas atómicas. Avisado por el segundo oficial de abordo, mandé que el gravitador de reserva nos lanzara a la ionosfera. La presión casi destrozó la nave, pero conseguimos eludir el ataque.

El asteroide sigue su curso. Hemos reparado el motor de Imperio Futura y continuamos la persecución de la estrella en dirección a Belén. Antes de terminar este informe, deseamos que vean otra portada de una de las pocas publicaciones que con sus relatos nos mantiene atados a la realidad.



3 comentarios:

  1. jajajaja!

    Me ENCANTA tu blog!
    Felicitaciones, un increíble aporte sobre ciencia ficción, humor y literatura!
    :)!




    Donde puedo comprar la revista? xDDDDD
    me encantaría aprender interiorismo con Papa Noel

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  2. ¡Muy bueno! Lo de «cayados laser» me ha gustado.

    ¡Saludos!

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  3. Lino, gracias y bienvenido (sobre todo teniendo en cuenta el lío que debes tener entre pañales y biberones, jeje).
    Saludos y feliz Navidad.

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